En memoria a "La paranoia Vera"

sábado, 4 de febrero de 2012

El "Patio Jaleo" de Mi Carnaval

¿He dicho ya que la Comparsa "Patio Jaleo" la liamos anoche en las tablas del Gran Teatro de Córdoba?!
Pues si es así, lo repito otra vez. 
Porque la Comparsa Femenina de Córdoba, Las Niñas del Vera, La Comparsa del Vera o como la quieran llamar, anoche supo poner a un Teatro en pie al grito de "Esto sí que es una Comparsa", dándolo todo, sin importarle nada; nada más que el hecho de pasarlo bien de verdad y hacer partícipe al público de esa alegría, sentimiento y arte que derrochan.
Ya son cinco años de esta Comparsa y, aunque el grupo ha sufrido cambios importantes en sus componentes, anoche sentí que mis niñas se hacían mujeres en esas tablas, liberándose de miedos y complejos.
Y ya sólo me quedan palabras de agradecimiento:
Gracias por hacerme sentir de nuevo, después de dos años entre bambalinas, la emoción de sentirme un carnavalero pleno, tocando y cantando entre vosotras, en el mejor GRUPO que he sacado o en el que he salido en estos siete años de coplas carnavaleras.
Gracias por vuestro buen rollo y cariño; por poneros en mis manos; las manos y la mente de este "loco", "genio", "estúpido", "flipado" ... o como me quieran denominar, dándolo todo, y con el máximo respeto, por comprender mi visión de este arte y fiesta que, aunque a veces a alguna le cueste, con más fuerza lo termina defendiendo, con el corazón más sincero. ¡Gracias por esa fidelidad y respeto!
Gracias a toda la gente que nos ha ayudado en este camino (familia, parejas, amigos...); gracias a nuestra familia del Rincón.
Gracias muy especiales a mi Arita por su trabajo y esfuerzo incondicional; por darlo todo sin haberle pedido nada.
Gracias a mis niñas y al Carnaval por darme la oportunidad de no volver a escuchar a mi señora madre decirme después de cada trabajo o actuación que hago: "hijo, tú estás haciendo lo que yo no he podido hacer".
Gracias a todas por hacerme sentir tan orgulloso antes, durante y después del Teatro. Porque el verdadero Carnaval lo viviremos en la calle y eso será algo nunca visto.
Gracias; porque de no ser por vosotras y por lo que ya representa para mi y para el Carnaval de Córdoba esta Comparsa, yo ya hace tiempo que no seguiría en ello. A pesar de muchos pesares, gracias por obligarme  cada año a estar ahí.
Gracias a Celia por su tiempo, su arte y su sonrisa y a Candi por participar de cuerpo presente y a última hora de nuestro "Patio" y a todas aquellas que se hacen eco de este "Jaleo" desde diferentes lugares de la geografía: mi Jarilla Maravilla, mi Percebeira, mi Fátima, mi Espe... y que estuvieron muy presentes en nuestros corazones. Todas sois "Patio Jaleo".
Gracias y mil gracias por todo. Y de todo corazón.

miércoles, 11 de enero de 2012

Una Espiga en mi corazón

Tengo una Espiga clavada en mi corazón…
Esta podría ser una bonita frase para un poema con un ritmo ágil pero con un gusto amargo.
La verdad es que, durante unos días, me he quedado sin palabras, sin bohemias melodías, sin “me gustas” para el Facebook, sin un sueño por cumplir…
Volvía a Córdoba tras unos días de visitar mis bajos fondos y de desconectar y aislarme totalmente del mundanal ruido de las calles y las redes cibernéticas. La gran alegría de al volver encontrarme casualmente al bueno de mi amigo Juanma Prieto, contrastaba con la mala noticia que me daba: nuestra querida Espiga cerraba. Un gran desconcierto me sobrevino con la egoísta frase “si yo iba a tocar en La Espiga en marzo”; desconcierto al que, en breve, se sumó mi indignación, tan de moda en estos tiempos.
En estos días, desconcierto e indignación se han unido formando una coraza que guarda en su interior un nervio en mí que ya venía manifestándose desde hace tiempo. Un sentimiento de lucha contra la impotencia a la que nos empujan los que controlan estos tiempos; la trampa en la que, si ya he caído, nunca aceptaré; esa que a muchos lleva a pronunciar la frase “es lo que hay, no hay nada que hacer”. Y yo no es que me niegue a aceptar la realidad, sino que me niego a dejar de intentar cambiarla.
A penas he hablado con nadie más sobre este asunto, ni siquiera he escrito a la familia espigueña para interesarme personalmente y, hasta la pasada noche, ni siquiera tuve el valor para revisar el historial de sucesos y muestras de cariño que se desencadenaron desde que se hizo pública la noticia.
Pero, si algo sé, es que La Espiga no cierra por gusto. Aun en estos tiempos de “crisis” no  deja de llamarme la atención la falta de desconexión de las autoridades ante las personas e instituciones que reflejan la verdadera cultura cordobesa. Porque, dejémonos ya de gilipolleces e hipocresías: la “alta cultura” por la que abogaba en origen nuestra malograda Capitalidad, el enchufismo de artistas “padres y sobrinos de”, los festivales de mucho billete, mala forma y poco fondo que engalanan nuestra gloriosa ciudad por uno o varios días; el pagar grandes cifras a poetas de renombre que vienen a pasear su altivez y su entrepierna allá donde les llevan; el derroche de palabra pro cultura y la falta de acción real; el éxodo de nuestros jóvenes artistas fuera de nuestras fronteras para así cumplir sus sueños…
    … Nada de esto es, ni apoya, ni refleja, ni cuida, ni mantiene aquello por lo que somos envidiados en muchas otras ciudades de nuestras Españas: nuestro arte, nuestro caldo de cultivo, nuestros proyectos, nuestro ingenio…
Decir que La Espiga nunca cierra, es una verdad tan grande como el templo que para esta ciudad representa. La Espiga es música, poesía, tertulia, familia, bohemia y arte en general; todos somos y formamos parte de ella. Pero lo cierto es que, con su cierre, nuestra Córdoba cultural y social pierde otro de sus templos de referencia. Un templo que no está hecho de esa caliza intocable que emerge en nuestro suelo pero que, en nuestro pasado y presente más recientes, ha sido sede, referente y motor del ocio y la cultura en nuestra tierra. Y eso es algo que no desaparece con el cierre de un local. Y me repito:
Todos somos y formamos parte de La Espiga. Demostrémoslo.
 
Con todo mi cariño a Rafi y a toda la demás familia de La Espiga.

lunes, 7 de noviembre de 2011

"iLuSioneS"

A veces pienso que mis “ilusiones” sólo son diferentes acepciones que tienen en común una misma palabra.

A veces pongo en duda si el camino de "El hombre del Renacimiento" sea buscar cumplir sueños para conseguir cumplirlos. Y me vuelvo a poner en duda a mí mismo, mis pasos, mis caminos, mis sueños, mis realidades, mis formas, mis aptitudes y actitudes, mi esfuerzo, mis metas...

... Y entonces regreso a un punto de partida donde me sigo cuestionando todo, como base a mi única certeza; esa única certeza que me enseñó hace tiempo que la única vía concreta se encuentra en la densa llanura de la exploración, el desafío, el ansia de aprender de todo y sobre todas las cosas, la transmisión y la emergencia de emociones y, por encima de todo, el ser fiel a la esencia que nos hace ser uno mismo, aunque muchas veces nos cueste ser uno mismo cada día.

A veces pienso que negarme sea el camino más fácil para conseguir ser "alguien" en este mundo de mierda... ¡Pues a la mierda!
Yo creo (genero),luego existo. Eso es lo único que tengo claro.

Y entonces pienso que, tal vez, mi chispa sea seguir cuestionándome todas esas cosas; sentirme pero no verme; no verme de la forma en que me ven numerosas personas que me sienten, a las cuales admiro y las cuales percibo mucho más ilustradas en los diversos campos de la ciencia, el arte y la vida. Personas como Pedrosaxo, Ara Barra, Ana Castro, Javier Molina, Elena Medel, Alejandra Vanessa, Ramón A. Olivares, Francisco J. Serrano, Juanma Prieto, José María Vacas y muchísimos nombres más, los cuales me hacen sentir lecturas de mi mismo para las cuales aún no encontré el código de cifrado correcto que me lleve a que sentir y ver formen parte de una misma armonía.

Tal vez, como un día me dijo el amigo Nacho Montoto, siga estando "non nato". Aunque sí he aprendido que, todo aquel que tenga un mínimo de relación con el mundo creativo, debe sentirse o estar siempre algo "non nato".

¿Y a qué viene todo esto y a dónde me lleva?... Ah sí, ya recuerdo.  Todo empezó con esta frase: "A veces pienso que mis “ilusiones” sólo son diferentes acepciones que tienen en común una misma palabra".

jueves, 20 de octubre de 2011

¡Mañana es el día!

¡Nos vamos a Madrid!
Digo nos vamos porque hacemos la presentación del libro/cd de "Nanas a Córdoba", con Ara Barra como poetisa y Fco. J. Vera como músico. Este acto será presentado por Javier Lostalé, poeta y crítico literario que ha trabajado en antologías poéticas cordobesas y que actualmente dirige el programa en la RNE "El Ojo Crítico", y "La Estación Azul" y será todo un honor que presente y apadrine este poemario. Por otro lado, tenemos al crítico literario y musical David Domínguez, que actualmente trabaja para el Ateneo de Madrid y es gracias a él que organizamos un nuevo recital. Por supuesto, ambos autores estaremos haciendo algún que otro apunte sobre la creación de la obra pero, sobre todo, haciendo lo que verdaderamente nos gusta.
Así que quien se anime, la cita es el viernes 21 de octubre, a las 19.00h. en el Café Libertad 8, en Madrid. Y esperamos que allí lleguen los aires de los vientos del sur.
"No digas nada.No regreses.
Quédate así. Bella pasión sola." (Javier Lostalé).
* Fotografía del cartel: Rosa Téllez / Diseño: Ramón A. Olivares

sábado, 15 de octubre de 2011

II POPURRÍ DEL ARTE en LA ESPIGA!!

Dentro de poquito, a partir de las 19:30 h. tendrá lugar el II POPURRÍ DEL ARTE en la LA ESPIGA. Después del gran éxito de la primera edición y de lo especial que fue para muchos de nosotros, vuelvo a tener el inmenso placer de participar. Para esta ocasión os puedo adelantar que, tres cabecitas muy locas, nos hemos juntado para presentaros algo que a nadie dejará indiferente. Así que os invito a pasaros y disfrutar al máximo de lo que estamos seguros que volverá a ser un encuentro especial, productivo, sorpresivo, emocionante...

martes, 11 de octubre de 2011

Naúfrago

   Un naúfrago es aquel que ha sufrido un naufragio; es decir, aquella persona que se ha ido a pique, a la deriva, perdido en su embarcación en medio de la nada o, simplemente, solo, sin ningún soporte ni cobijo en el que refugiarse, nada más que el del consuelo de arroparse con el frío velo que envuelve la soledad de la nada.

    En este mundo en el que lo material nos invade o incluso podríamos decir que nos domina; en el que vivimos para sobrevivir; en el que  la palabra cada día vale menos y la persona se deshumaniza, identificándose con un código; en este mundo en el que las palabras vida, derechos o dignidad han sido suplantadas por el yugo del poder y del dinero; un mundo el que cada vez menos personas piensan en el amor como el motor del mismo.

En este mundo en el que muchos son o somos naúfragos de a pie, muchas veces sin darnos cuenta, algunos hemos tenido la suerte o la desgracía de vernos inmersos en un naufragio aun más profundo. Suerte por encontrar las respuestas, recuperar el camino y regresar a casa. Desgracia porque, en el fondo, una parte de ti, jamás dejará de sentirse vinculada al vaivén de aquella oscura marea.

Sin embargo, seguimos aquí; mañana saldrá el sol y tenemos la experiencia de haber vuelto de entre aquellas profundas olas ...

... y aunque seguimos siendo naúfragos, nos sentimos valerosos, con una importante lección aprendida:

    No importa el naufragio, ni el sentido del viento y ni siquiera la marea. Lo que importa es que seguimos vivos y prosigue la aventura de hacer trepidante, especial y enormemente único cada momento. Lo que importa es el hecho. Y mientras sigamos siendo uno, más uno, más otro los que, simplemente, nos planteemos estas ideas, estaremos ayudando a que la esperanza no caiga en el más profundo de sus naufragios. Al fin y al cabo se lo debemos: ella siempre nos visitaba, aunque muchas veces lo hiciera en silencio.

jueves, 6 de octubre de 2011

Canción de otoño

http://www.youtube.com/watch?v=mIE0na_m-l0


Sabes bien qué enemigos reconocer como amigos extraños que aparecen de vez en cuando.

Pero sales sin red, como un funambulista ebrio de ayer, que nunca pisa el suelo pero siempre mira hacia abajo.

Ahora que el tiempo dio su brazo a torcer,
Dejas que hojas muertas cubran tu piel
Con el tacto liviano de los recuerdos.

Y mientras cada otoño vuelves aquí
Esperando encontrarme al sonreír,
Con la misma camisa y los mismos sueños.

Caes de pie y las hojas crujen por placer al saber que la vida se reescribe con cada paso.

Siete y media otra vez, mi estación preferida no existe y, ya ves, aquí sigo inventando con un puzzle  mi calendario.


Ahora que el tiempo dio su brazo a torcer,
Dejas que hojas muertas cubran tu piel
Con el tacto liviano de los recuerdos.

Y mientras cada otoño vuelves aquí
Esperando encontrarme al sonreír,
Con la misma camisa y los mismos sueños.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El ingrediente secreto

Los médicos señalan la importancia
del querer a la propia cama.

Yo he llegado a cambiar las geometrías
asociando personas a colchones.

La cocina es un arte rebozado con cariño
y yo nací con vocación de madre.

Tenemos mil formas de decirnos te quiero
y en mi cama ya no puedo dormir sin el deseo.

Lo confieso: orégano, sólo eso.

Conversaciones conmigo mismo II

Personas que confunden alegría, gracia, distensión, etc con falta de seriedad, de capacidad, de saber hacer y de trabajo.
Personas que no han aprendido a tener respeto por la experiencia o las enseñanzas de arte "no regladas" o "cultas".
Personas que demuestran no escucharte cuando se pasan por el forro conversaciones mantenidas.
Personas que te tratan como el pito del sereno, que no te tienen en cuenta.
Personas que, cuando de verdad tienen que valorarte, sin darse cuenta, te infravaloran y te denostan, pero con una sonrisa.
Personas que...
Salirse a la calle a tomar el "fresco" y beber agua para no explotar es una forma de hacerlo.
Ponerte a escuchar a Jorge Drexler (porque te encanta) y tener que cambiar de música porque "no estoy ahora mismo para escuchar esta mierda", es algo que te ocurre pocas veces en la vida.
Sentirte como una mierda, estar de mala ostia y ver cómo no se te pasa, ¡vaya, eso es que no tiene precio!